En las calles de Florentin hay más vagabundos que en mi anterior barrio cerca del boulevard Rothschild. También hay más inmigrantes, más estudiantes, más músicos y pintores, más idealistas. Las calles de este barrio tienen carácter y te lo demuestran a cada instante.
Estoy a días de irme a El Cairo y a semanas de abandonar Israel y mudarme a España lo que hace que esté más nervioso de lo habitual y más inquieto. Mi insomnio se alimenta de la sensación de un cambio incesante, de un ajetreo permanente, de la incertidumbre del mañana, del caos del presente, del miedo al futuro, de las pasiones confrontadas, de las despedidas y de las bienvenidas.
Así he decidido emprender esta gran y última aventura por Oriente Medio. Luego volveré a Israel y a Palestina, estaré unos días más y todo se habrá acabado. Mi mudanza a Florentin, solo por un mes, tiene su sentido, un largo porqué, que aquí no contaré ( ¡Algo hay que dejar algo para el libro!)
He escrito menos estos meses porque he escrito más en mi libro. Mi próxima parada es Egipto. Qué ganas de cruzar el desierto del Sinaí, de recorrer las calles de El Cairo, de conocer a aquellos que han cambiado Egipto a través de la revolución. ¿Con quién me encontraré? ¿Cuántos me explicarán como fue la caída de Mubarak? ¿Será El Cairo como me lo imagino? ¿Habrá peligros por el camino?
Me voy de Florentin a El Cairo. Hay muchas preguntas esperando respuesta...
