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domingo, 18 de marzo de 2012

Mi amigo, el presidente


I only can say, amazing. Increíble.

Describir con palabras lo que he vivido hoy cuesta pero lo haré e intentaré ser directo e ir al grano. He tenido la suerte de haber sido escogido entre 10.000 candidatos para formar parte durante cinco días de un Congreso de emprendedores y jóvenes talentos en Jerusalem llamado Building Future Leadership

Los elegidos somos 400 y todos ellos son judíos salvo un amigo mio y yo. Esto hace aún más especial la elección porque es un programa exclusivo para la comunidad judía.

La propuesta: cinco días de coaching profesional. Las jornadas tienen por objetivo construir los líderes del futuro. Formarnos en comunicación, proporcionarnos contactos, herramientas de marketing, motivarnos y hacernos ver nuestro potencial. Estos días no pagamos absolutamente nada y vivimos de lujo. Comidas, cenas, alojamiento y el propio entrenamiento es gratuito.

Todo ha comenzado hoy a eso de las 12 de la mañana. El horario está completo de siete de la mañana hasta las diez de la noche. Para comenzar bien nos han traído al mismísimo presidente de Israel, Simón Peres. Él nos ha lanzado un discurso como nunca antes he oído. Apuesta por la juventud, el talento, el liderazgo, los contactos, la formación, la superación personal, retos y sobre todo networking ( contactos)

La organización ha reunido 400 jóvenes con un background increíble. Cada uno es un crack. Una reunión de cientos de chavales que se van a comer el mundo y que tienen las ideas y los valores necesarios para triunfar. Yo me encuentro en el medio , diciendo que no soy judío y la gente me ha acogido y aceptado con los brazos abiertos. Sus contactos son los mios, su saber lo compartirán y ,por supuesto, también quieren que cuente mis experiencias y aporte mi parte.

Simón Peres me ha dejado impresionado con su discurso y os dejo algunas citas:

  • "El liderazgo es algo excepcional que uno lleva dentro" y el "talento significa trabajar duro"
  • " No podemos vivir en el pasado y debemos trabajar en el futuro"
  • " Debemos marcarnos retos a nosotros mismos"
  • "Toma tus propias decisiones e intenta ser modesto"
  • "Cada uno de vosotros tiene más potencial del que cree"
  • "Todo el mundo puede ser carismático o tener talento, solo hay que trabajar duro".
Simón Peres es un hombre que está a la cabeza del Estado. Sin embargo ha prestado su tiempo y ha invertido parte del dinero del Estado en formar a jóvenes de entre 18 y 23 años. En España tenemos que aprender de este punto de vista. Apoyar al máximo a la gente que quiere sacar el país adelante, que quiere innovar, que apuesta por lanzar proyectos con ideas frescas y sobre todo, que aunque cometan errores sepan aprender de ellos.

Tras el discurso de Simón y ya en la cena de gala una chica lanzó un discurso impresionante.

"Un líder tiene que ser alguien que siempre sepa que sin la gente que lo apoya no es nada, debe tener curiosidad y preguntar en todo momento. Aprender, dejarse ayudar. No tener vergüenza de preguntar"

Lo que esta chica nos ha contado me ha dejado totalmente impresionado. Al terminar la cena de gala me he ido a la organizadora del evento y le he dicho "quiero conocerla". Ahora estoy esperando su discurso en mi email.

Esto es sólo el primer día y he recibido la mayor dosis de cultura emprendedora de mi vida. Es absolutamente un lujo estar aquí. Sólo con los contactos que he hecho hoy tendré acceso al Ministerio de Asuntos Exteriores, a más corresponsales, emprendedores, Start Ups israelíes, profesores de las mejores universidades del país y jóvenes promesas.

Desde mi llegada a Israel ha habido ciertos eventos que me han marcado. Hasta el día de hoy he conocido a buena parte del cuerpo diplomático de la embajada de España en Israel. Tengo grandes amigos en la Embajada y me han proporcionado uno de los apoyos más grandes que he tenido en mi vida profesional.

Henrique Cymerman, toda una autoridad en el periodismo en Oriente Medio, me ha regalado su libro, me ha dicho que lo lea y pronto nos encontraremos en algún café de Tel Aviv.

Sal Emergui, corresponsal de El Mundo, y Carmen Rengel, de la Cadena Ser, se han ofrecido en cualquier momento a ayudarme y están en contacto conmigo. Saben que soy un veinteañero en un país complicado y ahí están. Daniel Blumental, de la Cope, igual.

Con todo esto, con la experiencia de irme a Israel, con el evento de esta semana, tras haber conocido al presidente, solo quiero hacer ver a toda esa gente que se sienta en una silla diciendo, "ese es un reto imposible" que con trabajo, motivación, ganas, retos, estudio, ayuda y contactos se pueden alcanzar retos jamás pensados e inimaginables.

Estoy sentado. A mi lado tengo a un chico de Austria, a una chica rusa, a un americano, a una rumana. Todos estamos conectados. Actualizando nuestros Blogs.

Me provoca una gran emoción ver gente de mi edad con ganas y con la misma visión que yo sobre la superación personal y la vida profesional. Al ver todo esto me siento absolutamente orgulloso de ellos. Al mismo tiempo también siento envidia.

Me gustaría exportar todo esto a España. Que la gente salga de esta crisis. Que se muevan. No quiero que mi país sea un ejemplo de desempleo, fiesta, corrupción, emigración forzada, bajo nivel en innovación y educación.

Quiero que mi país también destine recursos a formar a los líderes del futuro. Soy un soñador al que le gusta acariciar los sueños día a día. Hasta ahora la vida y la gente me ha apoyado en este camino.

Y espero que lo sigan haciendo.



*Y dedico este post a Pedro García Alonso, Javier Camacho, Enrique Calatrava Hidalgo, Alejandro Marquez y a Belén Satorre. Y por supuesto a mi familia. Forman parte de los pilares que sostienen lo que soy y lo que quiero ser en el futuro. Sin ellos no sería nada. *


Mateo Rouco

Estudiante erasmus en Israel.
Colaborador de Expansión desde Oriente Medio.

martes, 13 de marzo de 2012

Evacuados en Tel Aviv

Así estamos debido a las circunstancias. Evacuados. Tras días interminables de cohetes y alarmas, de nervios y angustia, de sueños rotos y de conflicto, la decisión está tomada, nos evacuan. Nos alejamos de esto y nos tomamos un respiro.

La seguridad de la Universidad en la que estudio, Ben Gurión ha decidido evacuarnos a Tel Aviv.

La situación y los ánimos ya estaban al límite. La última noche que pasé en Beersheba fue horrible. A las 3 de la madrugada me despierto con el sonido de la sirena y me voy corriendo a las escaleras de mi edificio junto a mi compañera de piso, Sofia. Ella se siente más tranquila porque al menos no está sola y yo estoy dormido, nervioso y en esta ocasión angustiado.

Nos encontramos con gente que supera los 60 años bajando las escaleras, mis vecinos. Varias ancianas y ancianos caminan a paso lento hacia el pasillo de nuestro edificio. Esta es la zona más segura de un edificio en el que no contamos con refugio. Los pasos de estos ancianos que marchan sobre un pasillo nocturno son lentos, inquietos, tristes y me imponen mucho respeto. Ellos han caminado por la historia de Israel y lo siguen haciendo.

Habrán vivido todas las guerras que Israel ha pasado desde su fundación en mayo de 1948. Son conscientes de los peligros, de lo que es luchar, de lo que es perder a seres queridos, quizás son también conscientes de lo que se siente al matar al enemigo. Uno de los ancianos deja entreabierta su puerta, sale con ropa militar, y yo, que curioseo un poco descubro que su salón está decorado con un amplio número de réplicas de aviones y barcos de guerra.

Me resulta curioso y sigo dándole vueltas a la cabeza mientras espero los 60 segundos que suena la alarma y los 10 minutos que debemos aguantar hasta que caigan los cohetes o se escuche el boom. Algunos de mis vecinos se sientan, otros encienden cigarros, yo estoy de pie y descalzo en el medio del oscuro pasillo a altas horas de la madrugada. Ya se me ha cortado el sueño y casi se me agota la paciencia. Quiero irme a Tel Aviv.

Al día siguiente, seguimos con cohetes, trabajo desde la biblioteca en mi trabajo final mientras que las sirenas siguen sonando para avisarS de nuevos cohetes en mi ciudad. Nos llega un sms de nuestros responsables anunciando que nos evacuan a Tel Aviv. Me lo imaginaba y lo agradezco.

Y aquí sigo, alejado de cohetes y sirenas, rodeado de buena gente y una bella ciudad y preparado para irme el próximo fin de semana a vivir en un kibutz durante 48 horas. El siguiente paso será conocer a Simón Peres, presidente de Israel, en un Congreso de emprendedores en Jerusalem.

Mejor planear cosas fuera de Beersheba porque de momento la situación sigue tensa.


Mateo Rouco

Estudiante erasmus en Israel.
Colaborador de Expansión desde Oriente Medio.