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jueves, 18 de octubre de 2012

Mi primer artículo publicado desde Palestina

Para todo hay siempre una primera vez y el pasado martes, en mi caso, ha salido a la luz mi primer artículo publicado en un medio de comunicación desde Palestina. Me ha gustado tener esta oportunidad y el hecho de que haya salido en la última página (que es la segunda más importante de un periódico)

Espero que os guste el artículo y espero opiniones; a favor, en contra o neutrales ¡Como queráis! 

Un abrazo y gracias a todos por seguir este Blog. Por cierto, mi libro sigue en marcha! 



lunes, 24 de septiembre de 2012

Viviendo en un ecosistema emprendedor

Hoy he publicado un nuevo artículo en Expansión en el que explico algunos de los lugares claves que uno debe descubrir si quiere conocer a fondo el ecosistema emprendedor que existe en Israel. Para los que no lo sepan este pequeño país es cuna de startups, aceleradoras de empresas, centros de investigación y desarrollo y uno de los países con más Premios Nobel del mundo. 

Vamos que aquí eso de estudiar, trabajar e innovar se lleva en las vena y además se contagia . Para quien le interese saber un poco más de lo que he contado unas líneas más arriba os recomiendo leer mi último artículo en el periódico. Aquí os paso una instantánea y el enlace al artículo. Ya me contaréis si os animáis a montar vuestro propio negocio en Israel, en España o en Latinoamérica.  Quien sabe....


Pinchar aquí y podéis acceder a la NOTICIA 

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lunes, 9 de julio de 2012

Buenos días embajador

Doce de la mañana del lunes. 9 de julio. 

Me encuentro en la calle Velázquez número 150  (Madrid). El edificio que tengo enfrente es la Embajada de Israel  y justo ahí me espera una reunión con varios diplomáticos . Me imaginaba algo tranquilo pero el encuentro me dio varias sorpresas que ahora os voy a contar. 

Embajada de Israel en España.

Al salir del ascensor y pasar por el control de seguridad de la puerta me encuentro con varias personas esperando por mi. El portavoz, el jefe de prensa, la consejera comercial y más diplomáticos están preparados para reunirse conmigo y tomar un café en el despacho del portavoz. Minutos antes de entrar pregunto en mi Twitter ¿Qué le preguntarías al portavoz de Israel en España?

Lo gracioso es que a mi llegada ellos son los que preguntan con curiosidad. El primero fue Lior, el portavoz, que con una sonrisa me dice ¿qué tal fue la experiencia Mateo? Y yo le digo: "ni te imaginas cuántas oportunidades he tenido en Israel. Ha sido increíble". 

Hace un año estábamos en la misma situación, en el mismo escenario. Por aquella época yo era un inexperto en Oriente Medio y en Israel.

La sorpresa es que ahora, la agregada comercial de Israel, Yifat Alon, me felicita por el trabajo hecho en el blog y en mis artículos en Expansión y El Mundo. Entre sonrisas asegura que ya le habían avisado que iba a reunirse con un 'niño' de 23 años. Para ella, los artículos publicados parecen de alguien mucho más mayor y no se imaginaba un periodista tan joven. 

En la Embajada saben bien cómo ha ido mi año pues conocen a fondo este blog. No es la primera vez que Nancy Lumbroso, de la agregaduría comercial, me comenta cuánto le ha gustado alguna entrada de Israel según Mateo Rouco. 

Miro el reloj y veo que ya son cerca de las 12:30 mientras nosotros conversamos sobre la educación en Israel, la forma de hacer negocios y otro tipo de temas, hasta que aparece otra sorpresa.

Alon Bar, embajador de Israel en España, entra en el despacho.Con total normalidad me saluda y aprovecha para darme una felicitación. Asegura que conmigo ha descubierto partes de la economía israelí que desconocía hasta el momento. En un ambiente de total normalidad conversamos sobre mi año en Israel, sobre algunas de mis experiencias y sobre el nivel de español del embajador, muy bueno, por cierto. Él me comenta que lleva once meses en Madrid y yo digo "pues como yo en Israel".

Tras este breve encuentro  la visita me ha dejado con muy buen sabor de boca. Hemos hablado de todo, he sido muy bien recibido y me han dado gratas sorpresas. En estos momentos es cuando me doy cuenta de lo grande que ha sido esta experiencia y sueño con lo que aún queda por delante. Pues ahí está Tel Aviv, esperando a mi vuelta en Agosto....

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sábado, 23 de junio de 2012

¿Por qué apuesta la empresa española por Israel?

Hace un par de días he publicado en Expansión un artículo en el que señalo los puntos fuertes de Israel para hacer negocios. Lo cierto es que este artículo nace de la situación actual de las empresas españolas. Buena parte de las compañías están en un proceso claro de internacionalización ante la debilidad del mercado español y la caída en el consumo.

Complejo de oficinas en Tel Aviv 
Ante esta situación, Oriente Medio se ha convertido en un mercado atractivo y en un reto destacado para las firmas españolas. Hay que recordar que aquí ya se han conseguido importantes contratos como la construcción del tren de alta velocidad dirección a la Meca en Arabia Saudí o la construcción de una gran planta desaladora en Israel por Sacyr Vallehermoso.

Ahora son Renfe y Adif los que están probando suerte en Israel con el objetivo de conseguir el contrato para construir el tren de alta velocidad entre el Mar Rojo y Tel Aviv.  

Llegado a este punto cabe preguntarse ¿Por qué apuestan por Israel? Directivos de distintos sectores y de grandes y pequeñas firmas me han explicado que éstas son las oportunidades que ofrece Israel para la empresa española.



  1. Acceso a inversores y capital riesgo
  2. Colaboración tecnológica
  3. Enlace directo con Silicon Valley
  4. Acceso también a Asia, África y Europa
  5. Importación de la cultura emprendedora
  6. Importante apoyo gubernamental
  7. Sectores con necesidad de inversión extranjera
En el resto del artículo,  que podéis consultar en Expansión, explico con más detalle cada uno de los puntos.


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jueves, 25 de agosto de 2011

Bienvenido a Israel, pensé...

Han pasado demasiados días en los que no he escrito nada. Siendo un estudiante de periodismo esto es más que un pecado y debería incluso ser castigado. Pero sobrevivir en Israel me ha llevado a alejarme un poco del teclado de mi ordenador y vivir nuevas experiencias.

Llevo aquí tres semanas. Aún recuerdo el 7 de agosto día en el que llegué al aeropuerto de Ben Gurión en la ciudad de Tel Aviv. Ese domingo fue un día duro. Tras pasar más de cuatro horas de control de seguridad en el aeropuerto de Madrid, Barajas, ser interrogado por los trabajadores de la compañía El Al y que todo mi equipaje fuera observado al detalle, por fin conseguí llegar a Tel Aviv. Eso sí, mi viaje aún no había acabado, tenía que llegar a la ciudad de Beersheba, a una hora y media del aeropuerto.

Mis principales problemas: el hebreo, el choque cultural ( ver una gran cantidad de soldados en los trenes con armas resulta chocante para un europeo) y el shock de sentir que tu vida va a cambiar de golpe.

El viaje en tren fue horrible, no sabía si estaba en el tren adecuado, estaba nervioso, incluso asustado, observaba todo al detalle aunque desconocía el paisaje que me rodeaba. Iba en un tren cuyas únicas vistas eran la oscuridad de la noche, aquí se pone el sol sobre las 19:00, los israelís escuchando música en sus teléfonos ( de los que nunca se despegan) y mi equipaje.

Tras ese horrible trayecto llegué a Beersheba a las diez de la noche. No tenía teléfono móvil para llamar a la única persona que conocía en la ciudad y me podía ayudar: Tania. Conseguí que una chica me dejara su móvil para llamar pero Tania no contestó. Al segundo intento conseguí hablar con mi amiga:

“Tania, acabo de llegar, aún no he hablado con mi casera pero tienes que ayudarme rápido porque temo que hoy puedo dormir en la calle

Con estas palabras le expliqué una gran verdad, corría el riesgo de ser un 'homeless' en Israel. Con la llegada de Tania a la estación llegamos a la situación más crítica al llamar a la casera:

“ Lo siento pero hoy no le podemos dar las llaves, es demasiado tarde y habíamos quedado a las siete de la tarde, mañana le damos las llaves"

Bienvenido a Israel, pensé, ya estás oficialmente en la calle. Afortunadamente las dotes negociadoras de mi amiga junto a mi extrema situación ayudaron a ablandar el corazón de Hanna, la casera, que envió a su marido al apartamento para darme las llaves.

El apartamento...'apasionante'.Sin lavadora, sin internet, sin sabanas, la cocina de 'Cuéntame cómo pasó' o peor, la bañera con grandes manchas negras que no dejaban ver ni el blanco de la bañera, hormigas. Todo lo que te puedes imaginar en una pesadilla, todo, aquí se encontraba.

Y ahora que ya han pasado un par de semanas ya he aprendido a vivir con menos cosas, adaptándome a la comida, a este apartamento, a estas calles, a este idioma y hasta a los cohetes que nos llegan de la franja de Gaza, que se encuentra a una media hora en coche desde Beersheba.

Precismente hoy he vivido mi cuarta alarma. El sistema que tienen aquí para alertar a la gente funciona así: suena durante sesenta segundos una fuerte alarma, en ese tiempo debes refugiarte en algún lugar donde al menos te separen dos paredes del muro que de a la calle, te pones a cubierto, escuchas el “boum” y luego esperas unos cinco minutos y ya puedes respirar tranquilo.

Hoy hemos tenido dos muy seguidas durante la noche. La segunda fue especialmente interesante. En el apartamento nos encontrábamos uno de mis amigos, Théo, mi compañero de piso, Constantine, y dos amigos suyos. Todos salimos corriendo de las habitaciones y nos dirigimos al lugar más “seguro” de la casa: un pequeño armario en el que apenas entramos los 5.
Calle Bialik 11 y mi 'refugio' anti cohetes

La experiencia de estar encerrados en este 'refugio' cinco minutos esperando el sonido de un cohete aterrizar en algún lugar de tu ciudad no es un plato de buen gusto para nadie. Eso sí, pasar un tiempo aquí la gente dice que incluso es un buen momento para “fabricar” anécdotas que contar a tus nietos y que te terminas acostumbrando.

Hoy decidimos tomarnoslo de buen humor y hasta sacamos una foto a los cinco encerrados. Todos preparados para ir a domir, ya eran las doce de la noche, los amigos de mi compañero de piso y Constantine ya llevaban alguna cerveza encima y a mi aún me quedaban por hacer mis deberes de hebreo. Sin duda un momento para recordar y sobre todo para contar.

Como estos momentos hay muchos más que os iré contando.Estas tres semanas han dado para tanto que si me pongo a escribir no paro. Aún así, tengo que acostarme y aprovechar las horas en las que no nos envíen misiles para poder dormir tranquilo. Quizás en unas horas una nueva sirena vuelva a interrumpir la tranquilidad de Beersheva. Esperemos que no.


Mateo Rouco

Estudiante erasmus en Israel.
Colaborador de Expansión desde Oriente Medio.